VIH/SIDA

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La relación del cannabis con el VIH/SIDA se debe principalmente a dos efectos fisiológicos, el primero es la capacidad para estimular el apetito y aumentar el peso corporal, el segundo y que aún se encuentra en investigación sería la capacidad de los cannabinoides de funcionar como inmunomodulador, es decir, controlar el sistema inmune, aumentándolo o disminuyéndolo a ciertas dosis.

Estimulación del Apetito

Un estudio mostró que fumadores experimentados de cannabis VIH positivos  con pérdida de masa muscular clínicamente significativa se beneficiaron tanto de dronabinol (un cannabinoide sintético, dosis 10-20 mg THC diaria) así como de cannabis fumado (tres inhalaciones cada 40 seg; cantidad diaria total estimada de 14,4 mg – 31,2 mg de THC por cigarrillo) [1]. Otro estudio posterior, empleó dosis aún mayores de dronabinol (20-40 mg en total de THC al día) y cannabis fumado (aproximado de 64-125 mg de THC total diario). Resultando en que ambos fármacos produjeron aumentos sustanciales y comparables en la ingesta de alimentos y el peso corporal, así como mejoras en el estado de ánimo y del sueño [2].

El vigente Reglamento de acceso a Marihuana Medicinal (MMAR) del departamento de salud de Canadá  permiten el uso de marihuana seca en el contexto de anorexia asociada al VIH/SIDA, caquexia y pérdida de peso en pacientes que o bien no han beneficiado, o no se podrían beneficiar con los tratamientos convencionales [3].

Sistema Inmune

Hoy se sabe que la capacidad inmunomoduladora de los cannabinoides tiene lugar principalmente a través de sus acciones en receptores específicos (CB2) presentes en las membranas de las células inmunológicas. Los receptores CB2 se expresan mayoritariamente en linfocitos B y en las células NK, pero también es posible encontrarlos en monocitos, neutrófilos, linfocitos T y mastocitos. Los resultados de las investigaciones a día de hoy son muy dispares, pudiendo encontrar variados hallazgos sin que éstos sean concluyentes.

Estudios in vitro (cultivos de células ), in vivo (modelos animales) y en consumidores de cannabis muestran que efectivamente algunos cannabinoides tienen efecto inmunomodulador, de forma que pueden incrementar o disminuir ciertas respuestas celulares y humorales (proliferación de los linfocitos B, linfocitos T y liberación de citoquinas) según el modelo experimental y el tipo de célula inmunitaria [4,5]. Estos efectos se producen a unas dosis de THC in vitro superiores a 5 mM y en modelos animales superiores a 5 mg/kg (en la especie humana una dosis de 0,02 a 0,04 mg/kg ya produce efectos psicoactivos) [4]. Otros estudios in vitro e in vivo sugieren que el efecto inmunomodulador del THC se puede atribuir en parte a la inducción de la apoptosis sobre las células inmunitarias [6].

El estudio más reciente que relaciona los cannabinoides y su efecto inmunomodulador fue publicado en junio de 2014, la investigación concluyó que la administración crónica de THC  reduce la carga viral y la inflamación del tejido duodenal en macacos rhesus machos infectados con el VIS, equivalente al VIH en simios. Esta nueva investigación indica que “un tratamiento crónico con THC modula las poblaciones de células T duodenales (células del sistema inmune presentes en el intestino), a favor de un equilibrio de citoquinas (proteínas producidas por células del sistema inmune que regulan el proceso de inflamación) pro-Th2, y disminuye la apoptosis (muerte celular) intestinal” [7].

Encuestas

De todas formas, datos de encuestas indican que el cannabis es utilizado por uno de cada tres pacientes norteamericanos con VIH/SIDA para tratar síntomas de la enfermedad, así como los efectos secundarios de varios medicamentos antirretrovirales [8,11]. Otro estudio, informó que más del 60% de los pacientes con VIH/SIDA se identifican como “usuarios de cannabis medicinal” [12]. Los pacientes que viven con VIH/SIDA reportan con mayor frecuencia el uso de cannabis para contrarrestar los síntomas de ansiedad, pérdida del apetito y náuseas, y al menos un estudio ha reportado que los pacientes que consumen cannabis terapéuticamente son 3,3 veces más propensos a adherirse a sus regímenes de tratamiento antirretroviral que los no usuarios de cannabis [13].

Ensayos clínicos

Datos de ensayos clínicos indican que el consumo de cannabis no tiene un impacto adverso en el recuento de células T (CD4 y CD8)  [14,15] y que puede incluso mejorar la función inmune [16,17].

En 2007, investigadores de la Universidad de Columbia publicaron datos de ensayos clínicos informando que los pacientes con VIH/SIDA que inhalaron cannabis cuatro veces al día experimentaron aumentos sustanciales en la ingesta de alimentos … con poca evidencia de incomodidad y sin deterioro del rendimiento cognitivo. Concluyeron que “La marihuana fumada … tiene un beneficio médico claro en pacientes VIH positivos” [2].

Ese mismo año, investigadores del Hospital General de San Francisco y la Universidad del Centro de Investigación Clínica del Dolor de California informaron que la inhalación de cannabis reduce significativamente la neuropatía asociada al VIH en comparación con el placebo. Los investigadores informaron que la inhalación de cannabis tres veces al día redujo el dolor de los pacientes en un 34%. Llegaron a la conclusión de que “el cannabis fumado fue bien tolerado y eficaz, alivia el dolor crónico neuropático asociado al VIH de manera similar a los medicamentos orales utilizados para este dolor” [18].

Posteriormente en el año 2008, investigadores de la Universidad de California en San Diego reportaron hallazgos similares. Publicado en la revista Neuropsychopharmacology, concluyeron: “el cannabis fumado … redujo significativamente la intensidad del dolor neuropático asociado al VIH en comparación con el placebo, cuando se añade a los analgésicos estables, además el estado de ánimo, incapacidad física y calidad de vida mejoraron significativamente durante el estudio del tratamiento …. Nuestros hallazgos sugieren que la terapia con cannabinoides puede ser una opción efectiva para el alivio del dolor en pacientes con dolor debido al VIH intratable médicamente ”  [19].

Más recientemente, la inhalación de cannabis se ha asociado con el aumento de los niveles de hormonas del apetito en la sangre de pacientes con infección por VIH [20]. En modelos animales (estudios preclínicos), la administración de THC se ha asociado con una disminución de la mortalidad y mejora en la progresión de la enfermedad [21]. También, en modelos preclínicos, se ha demostrado que los cannabinoides  disminuyen la replicación del VIH [22].

Algunos expertos creen que “la marihuana representa otra opción de tratamiento en la gestión de la salud” de los pacientes con VIH/SIDA [23] y que los cannabinoides “podrían ser utilizados en conjunto con los medicamentos antirretrovirales existentes, abriendo la puerta a una nueva generación de terapias para el VIH/SIDA” [24].

Aun de existiendo bastante evidencia de los buenos resultados de la utilización de cannabis y cannabinoides, es necesario reafirmar que ningún resultado es concluyente ante lo cual falta investigación que nos pueda indicar el verdadero efecto del uso de cannabis o cannabinoides sobre el VIH/SIDA.

 

Referencias.

1. Haney, M., Rabkin, J., Gunderson, E., and Foltin, R. W. (2005). Dronabinol and marijuana in HIV(+) marijuana smokers: acute effects on caloric intake and mood. Psychopharmacology (Berl). 181: 170-178.

2. Haney, M., Gunderson, E. W., Rabkin, J., Hart, C. L. and others. (2007). Dronabinol and marijuana in HIV-positive marijuana smokers. Caloric intake, mood, and sleep. J.Acquir.Immune.Defic.Syndr. 45: 545-554.

3. Minister of Justice, Government of Canada. Marihuana Medical Access Regulations. 2011.

4. Klein TW. (1998). Cannabinoid receptors and immunity. Immunol Today. 19: 373-81.

5. Pacifici R. et al. (2003). Modulation of the immune system in cannabis users. JAMA. 289: 1929-31. 

6. McKallip RJ et al. (2002). Delta(9) tetrahydrocannabinol-induced apoptosis in the thymus and spleen as a mechanism of immunosuppression in vitro and in vivo. J Pharmacol Exp Ther. 302: 451-65.

7. Molina, P. E. et al. (2014). Modulation of Gut-Specific Mechanisms by Chronic Δ9-Tetrahydrocannabinol Administration in Male Rhesus Macaques Infected with Simian Immunodeficiency Virus: A Systems Biology Analysis. AIDS research and human retroviruses, 30(6), 567-578.

8. Woolridge et al. (2005). Cannabis use in HIV for pain and other medical symptoms. Journal of Pain Symptom Management. 29: 358-367.

9. Prentiss et al. (2004). Patterns of marijuana use among patients with HIV/AIDS followed in a public health care setting. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes. 35: 38-45.

10. Braitstein et al. (2001). Mary-Jane and her patients: sociodemographic and clinical characteristics of HIV-positive individuals using medical marijuana and antiretroviral agents. AIDS. 12: 532-533.

11. Ware et al. (2003). Cannabis use by persons living with HIV/AIDS: patterns and prevalence of use. Journal of Cannabis Therapeutics. 3: 3-15.

12. Belle-Isle and Hathaway. (2007). Barriers to access to medical cannabis for Canadians living with HIV/AIDSAIDS Care. 19: 500-506.

13. de Jong et al. (2005). Marijuana use and its association with adherence to antiretroviral therapy among HIV-infected persons with moderate to severe nausea. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes. 38: 43-46.

14. Chao et al. (2008). Recreational drug use and T lymphocyte subpopulations in HIV-uninfected and HIV-infected men. Drug and Alcohol Dependence, 94:165-171.

15. Rachiel Schrier. (2010). Effects of medicinal cannabis on CD4 immunity in AIDS. In: University of San Diego Health Sciences, Center for Medicinal Cannabis Research. Report to the Legislature and Governor of the State of California presenting findings pursuant to SB847 which created the CMCR and provided state funding. op. cit.

16. Abrams et al. (2003). Short-term effects of cannabinoids in patients with HIV-1 infection: a randomized, placebo-controlled clinical trial. Annals of Internal Medicine, 139: 258-266.

17. Fogarty et al. (2007). Marijuana as therapy for people living with HIV/AIDS: social and health aspects, 19: 295-301.

18. Abrams et al. (2007). Cannabis in painful HIV-associated sensory neuropathy: a randomized placebo-controlled trialNeurology, 68(7), 515-521.

19. Ellis et al. (2008). Smoked medicinal cannabis for neuropathic pain in HIV: a randomized, crossover clinical trialNeuropsychopharmacology, 34(3), 672-680.

20. Riggs et al. (2012). A pilot study of the effects of cannabis on appetite hormones in HIV-infected adult menBrain Research, 1431: 46-52.

21. Molina et al. (2011). Cannabinoid administration attenuates the progression of simian immunodeficiency virusAIDS Research and Human Retroviruses, 27: 585-592.

22. Ramirez et al. (2013). Attenuation of HIV-1 replication in macrophages by cannabinoid receptor 2 agonistsJournal of Leukocyte Biology, 93: 801-810. 

23. Fogarty, A. et al. (2007). Marijuana as therapy for people living with HIV/AIDS: social and health aspects. AIDS care, 19(2), 295-301.

24. Temple scientists weaken HIV infection in immune cells using synthetic agents. May 1, 2013.

 

  






1 Response

  1. Carlos Perez dice:

    Cómo puedo comprar marihuana Cannabis en Los Ángeles

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